Vibrador Gay

En Discrettoys tenemos el mejor vibrador gay para experimentar los orgasmos prostáticos más intensos. Un vibrador gay que te estimulará el punto P de una forma tan explosiva que vas a repetir seguro. A continuación te presentamos nuestro catálogo de vibradores estimuladores de próstata.

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Vibrador gay.

Con un vibrador gay podrás estimular tu zona anal, consiguiendo los mejores orgasmos que hayas tenido en tu vida.

Solo o acompañado. Disfruta el placer de la penetración anal. No vas a querer probar otra cosa.

Vibradores para gays.

En Discrettoys te presentamos una amplia selección de vibradores para gays.

Nuestros vibradores gays te van a ayudar a disfrutar del sexo anal como nunca antes hayas experimentado.

Los vibradores para homosexuales son los juguetes sexuales más demandados en nuestra tienda.

Es por ello que hablar de vibrador gay es lo mismo que decir orgasmo asgurado.

Disfruta de los mejores orgasmos con tu vibrador gay anal para hombres homosexuales.

Los orgasmos con penetración anal son una experiencia difícil de describir.

Sería como mezclar una explosión de placer mezclada con una experiencia casi ultrasensorial.

Es decir, al llegar al orgasmo sientes que tu cuerpo se eleva hasta el éxtasis infinito pero a la vez intentas retener el momento disfrutando a cada segundo.

Además, el vibrador gay es el mejor complemento para tus masturbaciones.

Mientras que te masturbas el pene usando una mano, con la otra puedes estar manejando el vibrador gay, introduciéndolo y sacándolo suavemente de tu ano.

Solo con los suaves movimientos vibratorios del vibrador gay puedes llegar al orgasmo más placentero.

Así que imagínate combinando la estimulación de tu zona anal con la estimulación de tu pene.

Podrás llegar a un éxtasis de placer en estado puro.

Compra nuestros vibradores gay.

No hace falta que te lo repitamos más.

No te lo pienses más tiempo.

Compra un vibrador gay y experimenta con tu cuerpo ya mismo.

Créeme, nos lo vas a agradecer.

La estimulación anal prostática es tremendamente excitante, sensual y muy satisfactoria.

No esperes más tiempo para probarla.

A continuación te ofrecemos un pequeño artículo redactado por uno de nuestros colaboradores en el que nos relata su primera experiencia con un vibrador estimulador prostático:




«Mi primera vez con un vibrador gay, o cómo conseguí el orgasmo más intenso de mi vida.

En la vida hay una primera vez para todo. Todos tenemos nuestros propios ritmos vitales y demoramos siempre el probar cosas que no nos llaman la atención o incluso nos asustan a priori.

En mi caso nunca me ha asustado el sexo anal. De hecho lo practico a menudo. 

Sin embargo nunca me había planteado darme placer a mí mismo de otra forma que no fuera masturbándome a la antigua usanza, con mi mano derecha.

Nunca había pensado en utilizar un dildo o plug anal, y cuando me decidí a hacerlo opté por un vibrador gay. Ya sabes lo que se dice: si vas a hacerlo, hazlo a lo grande. 

Consejos para una primera vez con un vibrador gay. Estimulación anal para primerizos.

Lo primero que hice fue elegir un modelo de vibrador en base a mi escasa experiencia.

Al ser mi primera vez (con un vibrador, no con un miembro auténtico) me decanté por un tamaño mediano.

Otro elemento fundamental que se necesita es un buen lubricante anal.

Existen dos tipos de lubricantes: con base de agua o con base de silicona.

Para mi experiencia sexual con el vibrador elegí un lubricante con base de silicona que tiene un componente relajante que ayuda a relajar el esfínter.

Y por fin empiezo. ¿Cómo hay que masturbarse con el vibrador gay para hombres?.

Empezamos con el lugar.

Lo primero de todo fue elegir el momento y el lugar apropiado.

Para mi el lugar perfecto es la cama. Me encanta estar desnudo y tumbado en la cama para mis juegos sexuales en solitario.

La postura es fundamental al usar el vibrador gay.

Tuve algunas dudas para elegir la postura. Se puede estar tumbado con las piernas abiertas o a cuatro patas.

Mi postura favorita en el sexo anal cuando me penetran es estar a cuatro patas, pero no lo vi muy práctico al ser yo el que debía manejar el ritmo de la penetración sujetando el vibrador.

Así que me tumbé de espaldas. Era mucho más sencillo manejar el vibrador con esta postura, ya que tenía mejor acceso a la zona anal y mejor visibilidad.

Lo más importante: La lubricación.

Lo primero que hice fue lubricar el vibrador con el lubricante elegido. También me apliqué lubricante en el ano y el recto con el mismo.

Me empapé el dedo índice de la mano derecha y froté suavemente mi ano en círculos. Poco a poco introduje el dedo en el esfínter mediante pequeños movimientos circulares.

Fueron unos preliminares muy estimulantes. Vamos que me puse a 100 por hora.

Empezando el juego sexual.

Cualquier vibrador gay es muy fácil de sujetar, cómodo e intuitivo.

Sujetando el vibrador con la mano derecha, empecé jugueteando con la punta del estimulador en la entrada de mi ano, con movimientos circulares.

Poco a poco introduje el juguete en el ano con los mismos movimientos circulares, de forma lenta y suave, para facilitar la penetración.

Mediante pequeños movimientos del vibrador intenté localizar la próstata.

Quizá creas que no vas a encontrar la próstata, pero créeme cuando te digo que es imposible no encontrarla.

Cuando ya tenía el vibrador apuntando a mi próstata lo encendí, en su posición de vibración más suave.

Y llegó el orgasmo.

De repente el mundo a mi alrededor desapareció de mi vista. Ya solo podía centrarme en el vibrador y en los pequeños movimientos que estaban golpeando mi próstata y dándome como calambres de placer.

Para redondear el momento me agarré el pene con la otra mano y comencé una masturbación lenta, para disfrutar el momento y el placer intenso que la estimulación prostática me estaba proporcionando.

Y no puedo decir mucho más.

El tiempo se paró a mi alrededor cuando tuve el orgasmo más intenso que haya tenido en mi vida. Un escalofrío de placer me recorrió el cuerpo de abajo a arriba, haciendo que me cosquillearan desde los dedos de los pies hasta la punta del cabello.

Fue un orgasmo de los que te erizan la piel y te hacen sentir un hormigueo en los brazos. Una onda de choque en forma de placer sexual que recorrió mi cuerpo y me dejó temblando por la intensidad de las sensaciones experimentadas.

No tengo mucho más que decir.

Estuve tumbado en la cama durante quince minutos intentando recuperarme. Mi cuerpo se negaba a volver a su actividad o incluso a volver a la verticalidad de. Solo pensaba en el orgasmo que acababa de sentir.

Pero no pensé demasiado tiempo en ello.

Esperé una media hora y volví a empezar. Y volví a tener otro orgasmo igual.

Ahora cada vez que necesito evadirme de la realidad y tengo tiempo libre acompaño mis masturbaciones con mi vibrador gay.

Puedo decir sin temor a equivocarme que con el vibrador gay he conseguido los orgasmos más intensos de mi vida.

Saludos y buenos orgasmos.»

Escrito por Josex