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Radiografía de la sexualidad en España: datos y cifras de 2025

¿Cómo vivimos la sexualidad en España? ¿Estamos satisfechos con nuestra vida sexual? ¿Qué lugar ocupa la masturbación? ¿Ha cambiado nuestra actitud hacia la diversidad? ¿Qué papel tienen la educación sexual y la pornografía?

Hablar de sexo suele estar lleno de opiniones, experiencias personales y tópicos. Sin embargo, disponemos de datos que permiten observar cómo está cambiando nuestra forma de entender y vivir la sexualidad.

En Discretamente hemos reunido y organizado algunos de los datos más relevantes de la Encuesta Nacional de Salud Sexual 2025, junto con otras investigaciones y fuentes públicas, para construir una radiografía de la sexualidad en España.

No pretendemos establecer cómo debería vivir nadie su sexualidad. Los porcentajes describen comportamientos, experiencias y opiniones de una población; no establecen reglas individuales.

Además, indicamos las fuentes utilizadas para que los datos puedan contrastarse y este recurso pueda actualizarse a medida que aparezcan nuevas investigaciones.

España sexual en 10 cifras

Si tuviéramos que resumir parte de la fotografía actual de la sexualidad en España en diez datos, estos serían algunos de los más significativos:

77,2 % — está satisfecho con su vida sexual.

83,5 % — se ha masturbado en solitario alguna vez a lo largo de su vida.

91,1 % — considera que debería impartirse educación sexual durante la enseñanza obligatoria.

88,1 % — considera que una relación entre personas del mismo sexo es tan respetable como una heterosexual.

71,9 % — de los hombres declara haber visto pornografía durante el último año, frente al 24,9 % de las mujeres.

28,1 % — de las mujeres declara haberse visto forzada alguna vez a hacer algo que no quería durante una relación sexual, frente al 12,8 % de los hombres.

75,2 % — no utilizó preservativo en su última relación sexual con penetración vaginal.

62,3 % — nunca se había realizado una prueba del VIH.

2,4 % — recibió un diagnóstico de alguna infección de transmisión sexual durante el último año.

27,5 % — de los hombres declara haber pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales.

Detrás de estas cifras existen realidades muy diferentes. Algunas muestran grandes cambios sociales; otras señalan cuestiones en las que todavía queda mucho por hacer.

La gran fotografía de la sexualidad española

La Encuesta Nacional de Salud Sexual 2025 es la segunda gran encuesta de estas características realizada en España.

Han pasado 16 años desde la primera edición, realizada en 2009.

El trabajo de campo de esta segunda edición se desarrolló entre octubre y noviembre de 2025 y contó con 9.009 entrevistas a personas de 16 años o más residentes en España.

Esto permite no solamente obtener una fotografía actual de la sexualidad, sino comparar determinados comportamientos y actitudes con los registrados más de una década y media atrás.

Y algunas diferencias son considerables.

El 77,2 % está satisfecho con su vida sexual

La mayoría de la población española manifiesta satisfacción con su vida sexual.

En concreto, el 77,2 %.

Sin embargo, la comparación histórica resulta interesante: en 2009 la cifra alcanzaba el 85,8 %.

Por tanto, aunque aproximadamente tres de cada cuatro personas continúan manifestando satisfacción, el porcentaje ha descendido respecto a la primera edición de la encuesta.

La edad introduce diferencias importantes. Entre las personas de 75 años o más, la satisfacción desciende hasta el 51,3 %.

Esto también ayuda a recordar que hablar de sexualidad no significa hablar únicamente de prácticas o frecuencia.

La satisfacción sexual puede estar relacionada con multitud de circunstancias personales y sociales y no puede reducirse a un único comportamiento.

El 83,5 % se ha masturbado alguna vez

La masturbación está muy lejos de ser una práctica excepcional.

El 83,5 % de las personas entrevistadas declara haberse masturbado en solitario alguna vez a lo largo de su vida, incluyendo masturbación con o sin juguetes.

La encuesta permite observar además la diversidad de experiencias sexuales declaradas.

A lo largo de su vida:

  • el 93,9 % había experimentado besos y caricias;
  • el 83,5 %, masturbación en solitario;
  • el 71,7 %, masturbación mutua;
  • el 73,7 %, felación;
  • el 67,4 %, cunnilingus;
  • y el 40,5 %, penetración anal con el pene.

Estos porcentajes no indican necesariamente frecuencia actual ni preferencia por cada práctica. Reflejan personas que manifiestan haberlas experimentado alguna vez.

Pero permiten comprobar algo importante: la experiencia sexual de la población es considerablemente más diversa que una definición del sexo limitada exclusivamente al coito.

¿Es necesaria una vida sexual activa para ser feliz?

Los datos también permiten observar cómo relacionamos sexo y felicidad.

En 2009, el 36,9 % de los hombres estaba de acuerdo con la idea de que sin una vida sexual activa no es posible ser feliz.

En 2025, el porcentaje se sitúa en el 34,6 %.

Entre las mujeres el cambio es considerablemente mayor: pasa del 39,3 % en 2009 al 28,5 % en 2025.

La sexualidad puede constituir una parte importante del bienestar personal, pero eso no significa que todas las personas atribuyan a una vida sexual activa el mismo peso dentro de su felicidad.

El 88,1 % considera igualmente respetables las relaciones entre personas del mismo sexo

Este es uno de los cambios sociales más llamativos de la encuesta.

En 2025, el 88,1 % de la población considera que una relación entre dos personas del mismo sexo es tan respetable como una relación heterosexual.

Entre los hombres alcanza el 87,1 % y entre las mujeres el 89 %.

La comparación con 2009 resulta especialmente significativa.

Entonces el porcentaje era del 41 %.

En dieciséis años, por tanto, este indicador se ha más que duplicado.

El 91,1 % respalda la educación sexual

Existe un respaldo social muy amplio hacia la educación sexual.

El 91,1 % de las personas encuestadas considera que los centros educativos deberían impartir educación sexual durante la enseñanza obligatoria, incluyendo Primaria, ESO y Formación Profesional.

Sin embargo, disponer de educación sexual no significa necesariamente disponer de los mismos recursos en todo el territorio.

Una investigación publicada en la Revista Española de Salud Pública analizó 216 recursos oficiales de educación sexual disponibles en las webs de las comunidades y ciudades autónomas.

El 64 % estaba dirigido a jóvenes o adolescentes y el 80 % abordaba algún tema específico.

Entre los contenidos más frecuentes estaban reproducción, violencia y género.

Por el contrario, cuestiones relacionadas con valores y derechos vinculados a la sexualidad, habilidades para la salud y el bienestar y conducta sexual aparecían con mucha menor frecuencia.

Los investigadores encontraron también diferencias territoriales en la variedad de asuntos abordados.

¿De dónde obtenemos información sobre sexualidad?

La información sexual tampoco llega de la misma manera a toda la población.

Según la Encuesta Nacional de Salud Sexual 2025, el ámbito educativo es la principal fuente de información sexual declarada por los hombres, con un 30,6 %.

Entre las mujeres, la principal fuente indicada es la madre, con un 29 %.

Esto resulta especialmente interesante al compararlo con el enorme respaldo existente hacia la educación sexual dentro del sistema educativo.

Nuestra formación sexual puede proceder de la familia, escuela, amistades, profesionales, medios de comunicación, Internet y muchas otras fuentes.

La calidad de esa información importa tanto como su disponibilidad.

Pornografía: una gran diferencia entre hombres y mujeres

La encuesta también analiza el consumo de pornografía durante el último año.

Aquí aparece una de las diferencias más pronunciadas entre sexos:

71,9 % de los hombres, frente al 24,9 % de las mujeres.

El consumo es especialmente frecuente entre personas de 25 a 34 años, grupo en el que supera el 60 %.

Si observamos la frecuencia en el conjunto de la población:

  • el 13,6 % declara consumir pornografía al menos una vez por semana;
  • el 9,6 %, con periodicidad mensual;
  • y el 2,3 %, diariamente.

Estos porcentajes describen frecuencia declarada de consumo. Por sí solos no permiten determinar qué efectos produce la pornografía en una persona.

Sí muestran que forma parte del entorno sexual de una proporción considerable de la población y que existen diferencias muy importantes según sexo y edad.

Consentimiento: los datos que no podemos ignorar

No toda radiografía de la sexualidad puede centrarse exclusivamente en placer, satisfacción y prácticas.

También tenemos que hablar de consentimiento.

El 28,1 % de las mujeres declara haberse visto forzada alguna vez a hacer algo que no quería durante una relación sexual.

Entre los hombres, el porcentaje es del 12,8 %.

También aparecen diferencias importantes ante determinadas ideas relacionadas con el consentimiento.

El 54,3 % de los hombres se muestra bastante o muy de acuerdo con la afirmación de que, una vez aceptado un encuentro sexual, hay que llegar hasta el final si la otra persona quiere.

Entre las mujeres el porcentaje es del 36,6 %.

Son cifras que muestran por qué consentimiento, comunicación y capacidad de cambiar de opinión continúan siendo elementos esenciales de cualquier conversación sobre sexualidad.

Tres de cada cuatro no utilizaron preservativo en su última relación vaginal

Otro dato especialmente relevante tiene que ver con la prevención.

El 75,2 % de las personas encuestadas no utilizó preservativo en su última relación sexual con penetración vaginal.

Entre los motivos declarados aparecen mantener relaciones únicamente con la pareja, utilizar otro método anticonceptivo o no encontrarse en edad fértil.

Además, un 25 % no utilizó ningún tipo de protección ni método anticonceptivo.

Esto no significa que todas las relaciones sin preservativo impliquen las mismas circunstancias o riesgos. El contexto de cada relación importa.

Pero los datos permiten observar la enorme importancia que siguen teniendo la información y la prevención dentro de la salud sexual.

El 62,3 % nunca se ha realizado una prueba del VIH

La encuesta también pregunta por las pruebas diagnósticas.

El 62,3 % de las personas entrevistadas nunca se había realizado una prueba del VIH.

Por otra parte, el 2,4 % declaró haber recibido un diagnóstico de alguna infección de transmisión sexual durante el último año.

Son datos especialmente útiles para recordar que la salud sexual forma parte de la salud general y no debería quedar limitada exclusivamente a la prevención de embarazos.

El 27,5 % de los hombres ha pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales

La encuesta también aborda el pago por mantener relaciones sexuales.

El 27,5 % de los hombres declara haberlo hecho alguna vez.

Un 9,6 % manifiesta haberlo hecho una sola vez a lo largo de su vida y un 17,9 %, más de una vez.

Entre quienes habían pagado alguna vez, el 79,1 % indica que la última ocasión ocurrió hace más de cinco años, mientras que el 9,5 % declara haberlo hecho durante el último año.

Es otro ejemplo de por qué una radiografía de la sexualidad debe incluir realidades muy diferentes, incluso aquellas que generan importantes debates sociales.

¿Qué nos cuentan realmente todos estos datos?

Probablemente la principal conclusión sea que no existe una única sexualidad española.

Los datos muestran simultáneamente una elevada satisfacción sexual, una gran diversidad de experiencias, cambios profundos en la aceptación de las relaciones entre personas del mismo sexo y un apoyo prácticamente generalizado a la educación sexual.

Pero también aparecen cuestiones pendientes relacionadas con consentimiento, prevención e información.

Además, detrás de cualquier porcentaje existen diferencias por edad, sexo, orientación, relaciones, circunstancias personales y experiencias individuales.

Las estadísticas permiten observar tendencias colectivas.

No permiten decidir cómo debería vivir una persona concreta su sexualidad.

Una radiografía que seguirá creciendo

Este recurso no está pensado como un artículo cerrado.

Discretamente actualizará esta página cuando aparezcan nuevos datos oficiales, investigaciones académicas o estudios relevantes sobre sexualidad en España.

Nuestro objetivo es construir progresivamente un lugar donde periodistas, profesionales, estudiantes y cualquier persona interesada puedan encontrar cifras sobre sexualidad explicadas de forma comprensible y acompañadas de su fuente original.

Porque hablar de sexo con naturalidad también significa poder hacerlo con información.

Fuentes y metodología

La principal fuente utilizada para este recurso es la Encuesta Nacional de Salud Sexual 2025 (ENSS II), elaborada por el Ministerio de Sanidad en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas.

El trabajo de campo se realizó entre octubre y noviembre de 2025 mediante 9.009 entrevistas a población residente en España de 16 años o más.

También se ha utilizado el estudio Estudio descriptivo de los recursos sobre Educación Sexual en el ámbito no-formal disponibles en España, publicado en la Revista Española de Salud Pública, que analizó 216 recursos oficiales de las comunidades y ciudades autónomas.

Los porcentajes de este artículo deben interpretarse atendiendo a la pregunta, población y metodología concreta de cada fuente.

Última revisión: agosto de 2026.

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